
Este texto no busca la adoración hacia un tipo de Dios, ni persigue como objetivo que se adhieran los lectores a una religión o credo en específico, sino que se intenta explicar una forma metafórica de operar sobre la realidad a través de un ejemplo práctico tomado de los textos bíblicos, tomados en términos psicológicos, así como fueron tomados los mitos griegos para formular distintas explicaciones en la rama de la psicología y el psicoanálisis, esta vez aplicado al pensamiento creativo, para producir realidad, apuntando a las personas que utilizan estos métodos o indagan en ellos para su desarrollo personal y bienestar.
La historia comienza cuando Jesús mira al cielo antes de bendecir los panes y peces, esto nos dice que la referencia no está en la 3D (el mundo físico), sino en la 4D (nuestra mente creativa). No importa cómo luzca la realidad externa en este momento. Si en la mente ya es un hecho, la multiplicación es inevitable.
Ejemplo en una relación:
Si no hay mensajes, no decimos que no los hay, sino que ya están ocurriendo en la 4D.
Si hay un mensaje, no es solo un mensaje, es el inicio de la relación completa.
Si hay una cita, ya estamos juntos oficialmente.
Así es como se multiplican los resultados en la manifestación. Lo que reconozcas como cierto en tu mente crecerá en la realidad.
La organización en grupos de 50 y 100: Clasificación de asunciones
Jesús hace que la multitud se siente en grupos de 50 y 100 antes de la multiplicación. Este detalle no es casualidad.
Desde la manifestación, esto representa ordenar nuestras asunciones por prioridad y estructura:
100 → Representa la totalidad y la manifestación completa.
50 → Es un número de cambio y transformación.
Jesús clasifica el proceso porque la energía mental necesita dirección. Si organizamos nuestras asunciones correctamente, la multiplicación es más rápida. Por ejemplo, en la manifestación de una relación:
Meta final (100): “Nuestra relación es oficial y sólida.”
Meta intermedia (50): “Nos comunicamos a diario con cariño y amor.”
Meta pequeña: “Hoy me envió un mensaje, y esto solo es el principio.”
Cuando colocamos cada asunción en su lugar, el resultado se multiplica con facilidad.
Las 12 canastas: Manifestación Más Allá de las Expectativas
Después de alimentar a la multitud, sobran 12 canastas. Esto significa que la manifestación no solo se cumple, sino que se desborda en abundancia. El número 12 simboliza plenitud, perfección y un resultado que supera lo imaginado. Cuando manifestamos correctamente, no solo obtenemos lo que pedimos, sino más de lo que creíamos posible.
¿Cómo aplicar la Multiplicación en la Manifestación?
1. No negamos lo que ya hay, sino que lo expandimos.
2. Cada movimiento lo tomamos como un hecho consumado.
3. Nuestra referencia está en la 4D, no en la 3D.
4. Ordenamos nuestras asunciones para permitir la multiplicación.
5. Confiamos en que la manifestación siempre nos dará más de lo esperado.
Así como Jesús multiplicó los panes y los peces, nosotros multiplicamos nuestras manifestaciones al asumirlas como un hecho y permitiendo que sigan creciendo sin limitarlas.
Texto Bíblico Completo: La Multiplicación de los Panes y los Peces [Mateo 14:13-21]
13 Cuando Jesús recibió la noticia, se retiró en una barca a un lugar apartado, a solas. Pero las multitudes lo siguieron por tierra desde las ciudades. 14 Al desembarcar, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos y sanó a sus enfermos. 15 Al atardecer, los discípulos se acercaron a él y le dijeron: —Este es un lugar desierto y ya es tarde. Despide a la gente para que vayan a las aldeas a comprarse algo de comer. 16 Jesús les dijo: —No tienen necesidad de irse; denles ustedes de comer. 17 Ellos le dijeron:—Solo tenemos cinco panes y dos peces. 18 Él les dijo: —Tráiganmelos acá. 19 Y después de ordenar a la gente que se recostara sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y mirando al cielo, los bendijo, los partió y los dio a los discípulos, y los discípulos a la multitud. 20 Todos comieron hasta saciarse, y recogieron lo que sobró en doce canastas llenas. 21 Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
Este relato nos recuerda que cuando asumimos correctamente y no negamos lo que ya se está moviendo, nuestra manifestación se multiplica más allá de lo esperado.
¿Qué manifestación estás dispuesto a multiplicar hoy?
Diane Alexandre Alba